Cualquier clase de ópalo existente en el mundo es una forma de sílice, similar al cuarzo, pero conteniendo agua dentro de su estructura mineral. El ópalo precioso consiste de pequeñas esferas
minerales ordenadas de una forma regular. El ordenamiento particular de estas micro-esferas es el responsable por los sorprendentes y únicos colores y diseños de esta gema. Combinaciones de colores no encontrados en ninguna otra piedra preciosa sobre la faz de la tierra.
Honduras es uno de cuatro países en todo el mundo con grandes depósitos de ópalo precioso. Desde hace muchos años atrás, el ópalo hondureño ha sido muy conocido y apreciado por expertos y amantes de las gemas alrededor del mundo. Para el caso, el famoso líder militar Napoleón Bonaparte obsequio a su amada Josefina una extraordinaria gema a la cual el llamo el Fuego de Troya . Existen fuertes indicaciones de que este ópalo tuvo su origen en el occidente de
nuestro país.
En Honduras, hay por lo menos diez
diferentes variedades de esta piedra
preciosa, contando cada una de ellas con una
belleza única y especial. Expertos en el
campo de las gemas opinan que la belleza del
ópalo hondureño iguala e incluso supera a la
de los mejores ópalos en el mundo incluyendo
al de Australia.
Su magnifico juego y combinación de colores no se encuentra en ninguna otra gema, una sola pieza puede contener el fuego del rubí, el púrpura de la espléndida amatista y el verde de la esmeralda en una de las mas enigmáticas combinaciones. Se ha dicho a través de la historia que esta piedra simboliza la fidelidad y que promueve la confianza en uno mismo. Además, se asegura que el ópalo es un buen remedio contra la depresión y la apatía. Pero es sin lugar a dudas una de las más espectaculares creaciones de la naturaleza para el disfrute de los amantes de la cosas bellas.
Originario de las montañas y regiones donde
florecieron las civilizaciones Maya y Lenca, este tesoro hondureño estará por primera vez en la historia al alcance de sus manos.